Hay semanas que se sienten como carreteras en reparación: avanzas, pero a trompicones. Trabajo, pendientes, escuela, tráfico, notificaciones que brotan como hongos. Y justo ahí, cuando la cabeza ya va llena, la cocina te pide tomar decisiones: “¿qué vamos a comer hoy?”. Ironía brutal: uno de los actos más básicos […]